Investigación y salud


imagen de saludSegún la OMS (Organización Mundial de la Salud), aunque las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres en la mayoría de los países, hay una serie de factores sanitarios y sociales que se combinan para hacer que la calidad de vida de las mujeres sea inferior.

Algunos de las condiciones que intervienen, negativamente, en la consecución de la salud por parte de la mujer, son:

*  las desigualdades en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, que está produciendo la feminización de la pobreza, con todo el alcance negativo que ello conlleva.

*  las normas sociales que reducen las posibilidades de recibir educación y encontrar oportunidades de empleo.

*  la atención exclusiva a las funciones reproductoras de la mujer, y

*  el padecimiento potencial o real de violencia física, sexual y emocional.

Los estudios científicos y técnicos que se venían realizando sobre la salud, no incorporaban como posible elemento perturbador del resultado el hecho diferencial entre hombre y mujeres, si se exceptúan, los estudios relacionados con la salud sexual y reproductiva. En la actualidad, la nueva sensibilidad social en cuanto a la aplicación de la perspectiva de género en  todos los asuntos de la vida, ha propiciado que se corrija esa tendencia y gracias a eso conocemos datos como los elaborados por la OMS, del tipo:



*  Las tasas de tabaquismo tienden a ser 10 veces mayores en los hombres que en las mujeres. Sin embargo, el consumo de tabaco entre las mujeres jóvenes de los países en desarrollo está aumentando rápidamente debido a enérgicas campañas comerciales recientes dirigidas a las mujeres. En general, las tasas de éxito del abandono del hábito son menores en las mujeres, el tratamiento sustitutivo con nicotina puede ser menos eficaz, y las recaídas son más frecuentes que en los hombres.

*  En la mayoría de los países la cocina suele ser una ocupación femenina. Cuando cocinan en fuegos o cocinas tradicionales, respiran diariamente una mezcla de cientos de contaminantes. Este humo presente dentro de las casas es causa de 500.000 del 1.300.000 muertes anuales de mujeres debidas a neumopatías obstructivas crónicas. En cambio, sólo aproximadamente un 12% de las muertes masculinas por neumopatía obstructiva crónica están relacionadas con el humo de interiores.

*  El riesgo de discapacidad visual es significativamente mayor en la mujer que en el hombre a todas las edades y en todo el mundo. A pesar de ello, las mujeres no tienen el mismo acceso al tratamiento de las enfermedades oculares, a menudo por la imposibilidad de viajar sin compañía hasta los servicios de salud y por las diferencias culturales con respecto a la percepción del valor de la cirugía o de otros tratamientos para las mujeres.

En España el Observatorio de Salud de la Mujer, cuya constitución responde al compromiso del Gobierno por impulsar las políticas de igualdad de género y mejorar la salud de la mujer. Ha publicado datos sobre la salud de las españolas, proporcionado por los estudios segregados, donde se comprueba que las mujeres tienen riesgos específicos y una carga de enfermedad mayor, debido en buena medida a la doble jornada laboral y a su responsabilidad en el cuidado de la familia, de las personas mayores y de las personas enfermas.

Ha señalado que las mujeres con un trabajo remunerado soportan una doble jornada de más de 10 horas diarias y las que trabajan en los hogares dedican más de 9 diarias a las tareas domésticas. Esta sobrecarga parece directamente relacionada con la aparición de depresión, dolores de espalda, dolor de cabeza y cansancio sin razón aparente, que son las dolencias que las mujeres aseguran padecer con más frecuencia. Además las mujeres valoran peor que los hombres su salud, en todas las etapas de la vida e independiente de la actualidad, empleo, renta o nivel educativo. También acuden a los servicios sanitarios con más frecuencia, consumen fármacos en mayor proporción y viven más años que los hombres. En 2001 la esperanza de vida de las mujeres en España era de 82,8 años, frente a los 76,1 de los hombres. Sin embargo, en la última década los hombres han incrementado su esperanza de vida en 2,8 años, mientras que las mujeres lo han hecho en 2,3.

Por su parte el Instituto Nacional de Estadística (INE), en colaboración con el Instituto de la Mujer, llevaron a cabo el documento Mujeres y Hombres en España, 2008, en éste se detallan de forma segregada algunos datos estadísticos, de comportamiento. Por ello sabemos que en el año 2006 el mayor índice de morbilidad en las mujeres se produjo por enfermedades cardiovasculares, mientras que en lo hombres se produjo por tumores,  y que las mujeres tienen mayor esperanza de vida libre de discapacidad, o tienen menos incidencia de mortalidad por accidente de tráfico.